Potencie la educación cristiana en su iglesia

Potencie la educación cristiana en su iglesia El propósito de este libro es ayudarnos a imaginar y construir la educación cristiana como algo dinámico, abierto y lleno de vida. Este manual es una herramienta valiosa que lo ayudará a conocer los temas fundamentales de la educación cristiana en la actualidad, saber cómo tener un ministerio vivo y eficaz, y encontrar las estrategias que necesita emplear para dinamizar el ministerio de enseñanza en su iglesia. Potencie la educación cristiana en su iglesia no es un libro teórico, ¡es práctico!, cuenta con hojas de trabajo, recursos y planillas que pondrá utilizar con su equipo.

 

 

Jessica Ibarbalz y Karen Gustafson

Capítulo de Introducción del libro "Potencie la educación cristiana en su iglesia "

©2008 Fundación  Alianza

BAJE UN PDF DEL CAPÍTULO DE INTRODUCCIÓN

¡Bienvenidos a la plaza!
Tal vez relacionamos a la educación cristiana con Biblias, libros, materiales, currículum y alumnos. estudiantes. Es cierto, todo eso es parte, pero ¡hay mucho más! El propósito de este manual es ayudarnos a imaginar y construir la educación cristiana como algo dinámico, abierto y lleno de vida, algo como una plaza.
La plaza es un lugar de encuentro, de esparcimiento, de diálogo y de aire fresco. La plaza era lo primero que se planeaba a la hora de fundar un pueblo o una ciudad. Alrededor de ella se instalaban los edificios más importantes.
Lo que sucede en la plaza es un reflejo de lo que está viviendo una sociedad. La plaza muestra festividades, crisis, encuentros, desencuentros y reclamos. En la plaza se convoca a las personas para una marcha, una protesta y un mensaje. Y la plaza también es un refugio para los que no tienen nada.
En la plaza transcurre la vida de las personas y es el lugar de encuentro de las distintas generaciones: los padres llevan a sus hijos a jugar; los jóvenes se encuentran para conversar; los abuelos se reúnen para pasar tiempo: jugar a las bochas o sentarse alrededor de las mesas. La vida pasa en la plaza.
La plaza es una buena ilustración para mostrar algo abierto, amplio, con vida y posibilidad de cambios. En este libro queremos pensar en el ministerio de educación cristiana como si fuera una plaza. No hay una plaza igual a otra, como no hay un ministerio de enseñanza idéntico a otro. Las personas, el contexto y el proyecto que se lleve a cabo tendrá un estilo especial y único en cada congregación.

Como ocurre en la plaza, en el ministerio de enseñanza de la iglesia hay diferentes espacios

En el centro de las plazas hay fuentes de agua. En el ministerio de enseñanza la fuente es Cristo, el Señor. Él es la fuente de vida y el centro de nuestra enseñanza.
En la plaza los juegos son el lugar de recreación. En el ministerio de enseñanza la recreación se da en campamentos, eventos y festejos.
En las plazas los monumentos recuerdan a personas o hechos significativos del pasado. El ministerio de enseñanza no puede dejar de tener presente su historia; la historia de la educación cristiana y sus principios fundacionales, y la propia historia de la iglesia local.
En la plaza las mesas son el lugar para comer y compartir. En el ministerio de enseñanza la nutrición y la alimentación se desarrollan alrededor de la Palabra de Dios en: clases, estudios bíblicos, sermones, células, etcétera.
En la plaza hay carteles que indican qué institución o qué personas son responsables de la plaza. En el ministerio de enseñanza el coordinador es el responsable y quien vela por el buen funcionamiento de todo.
En la plaza los bancos son el lugar para el diálogo, el encuentro y la charla. En el ministerio de enseñanza la comunión se experimenta con los hermanos y con Dios en el diálogo y en la oración.
En la plaza el jardín es un sector para apreciar, disfrutar y asombrarse. A partir de la enseñanza, el hijo de Dios descubre verdades y promesas que lo alientan y animan en su fe.
En la plaza hay personas encargadas de cuidar y mantener la limpieza. En el ministerio de enseñanza hay personas que enseñan a otros. Los maestros usan los dones para transmitir a otros las enseñanzas de la Palabra de Dios.
En la plaza hay caminos que permiten el ingreso y el egreso de personas. El camino para el ingreso al ministerio de enseñanza está en el discipulado de las personas. Los caminos de egreso se deben dar para que la iglesia salga a buscar (evangelización) a los que no conocen a Cristo.
En la plaza hay juegos y sectores para diferentes edades que presentan distintas complejidades. En el ministerio de enseñanza hay diferentes propuestas de aprendizaje para diferentes niveles de madurez y desarrollo cristiano.
En la plaza hay areneros para que los niños puedan desarrollar su creatividad al hacer distintas construcciones. En el ministerio de enseñanza, la creatividad debe estar en las maneras de abordar cada tema y en la selección de métodos y recursos, por parte de los maestros.
A la plaza todos pueden llegar y acceder. Lo mismo deber pasar con el ministerio de enseñanza, todos deben tener la oportunidad de encontrar un grupo y un maestro que lo ayude a seguir creciendo en su fe.
Usted, ¿qué otras implicancias encuentra en esta parábola? ________________________________

En el Capítulo 1 vamos a investigar la historia de la educación cristiana y a rescatar los principios fundamentales que hacen que hoy tenga una importancia trascendental para la vida de la iglesia. Como la plaza tiene algunos monumentos que recuerdan la historia del pasado, la historia de la educación cristiana también tiene personas y hechos que se relacionan con el presente.
En el Capítulo 2 vamos a investigar la misión y la visión que Jesús nos ha dado y cómo llevarla a la práctica. Además, veremos las diferentes audiencias a las que está dirigido el ministerio de enseñanza. Como la plaza tiene sectores de juegos para diferentes edades, la educación cristiana tiene propuestas para las personas en sus distintas etapas evolutivas.
En el Capítulo 3 vamos a investigar algunas características especiales en cuanto a aprender y enseñar desde una perspectiva cristiana. Como en las plazas hay fuentes de agua en el centro, en la educación cristiana la fuente de vida es Cristo y su acción a través del Espíritu Santo. Además, en la plaza hay areneros que fomentan la creatividad. Vamos a investigar las formas en que hoy aprendemos, para hacer de cada clase un tiempo especial.
En el Capítulo 4 vamos a mirar el perfil ideal del coordinador del ministerio de enseñanza y de los maestros. Son aspectos que sirven de inspiración para buscar las maneras de desarrollar esas virtudes en nuestra vida. Además, contamos con hermosos aportes hechos por dos educadoras: Betty S. de Constance y Geraldine S. de Bongarrá. Como en la plaza hay cuidadores y carteles indicadores, en la educación cristiana hay personas encargadas del cuidado, del consejo y de la conducción.
En el Capítulo 5 vamos a mencionar la importancia de trabajar en equipo, la importancia de trabajar junto a otros y, de esta manera, repartir mejor las responsabilidades. Como la plaza se mantiene gracias a la colaboración de muchas personas, en la educación cristiana también se precisa la colaboración de muchos para realizar ese ministerio.
En el Capítulo 6 vamos a investigar los diferentes espacios de educación cristiana que existen y cómo recrear los que se llevan a cabo en la iglesia, con diferentes modelos de programas y planes educativos. Como en la plaza hay mesas para compartir el alimento, en la educación cristiana hay espacios para alimentarse de la Palabra de Dios.
En el Capítulo 7 vamos a tratar el tema de la evaluación.
Como la plaza se cuida para que se mantenga linda y atractiva para todos, en la educación cristiana permanentemente hay que hacer evaluaciones para saber cómo marcha todo y hacer los cambios que se crean oportunos.

Importante:
Al final de cada capítulo encontrará:

Hoja de Trabajo
Esta hoja está dirigida al coordinador del área de educación cristiana, sea un pastor o un líder. Son preguntas para profundizar y aplicar a la propia realidad lo expuesto en el capítulo.

Espacio para el equipo
Son ideas para que el coordinador trabaje con su equipo los contenidos de cada capítulo. Además, en los encuentros podrán conocerse, profundizar el compañerismo y aprender unos de otros. Las actividades propuestas podrán enriquecer la vida espiritual y ministerial de todos los participantes.

Las modalidades para los encuentros del equipo pueden ser:

  1. Un retiro (fin de semana) a principio del año lectivo, en el que se traten los Capítulos 1, 2 y 3. Además, se pueden planear tiempos de alabanza, oración y momentos recreativos.
  2. Un retiro (fin de semana) a mediados de año, en el que se traten los Capítulos 4, 5 y 6. Además, se pueden planear tiempos de alabanza, oración y momentos recreativos.
  3. Un encuentro de dos o tres horas en diferentes momentos del año, en el que se trate un capítulo por vez.

Nota:

Todos los versículos citados en este manual corresponden a la Nueva Versión Internacional.

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